SIEMPRE PEREGRINO - ALWAYS A PILGRIM

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sábado, 31 de diciembre de 2011

MENSAJE DEL ESCRIBIDOR

El 2011 está dando sus últimas boqueadas. Como un atún sacado de los mares del tiempo presente. En unas pocas horas se habrá desangrado por completo y será un pescado del pasado. Entonces, lo congelaremos y lo trocearemos en recuerdos y olvidos. Amanecerá un nuevo calendario sobre el océano de nuestras vidas y a las orillas de cada uno llegarán olas distintas. No tendremos más remedio que surfearlas o nadar contra ellas. Intentando salir siempre a flote. No hundirnos jamás, aunque una tempestad se cierna sobre nosotros. Seguiremos aferrados al timón negociando un rumbo hacia la mar calmada, hacia un puerto seguro donde nos aguarde el amor y el honor o, por lo menos, la paz y el descanso. Después, volveremos a embarcar en otros navíos y nos propondremos que nunca reposen en el fondo arenoso de la indiferencia los tesoros, anhelos y sueños que se almacenan en nuestras bodegas. Y al final de la navegación anual, que tengamos el ánimo de celebrar con ron nuestros logros. Amigos, hoy os he propuesto ser marineros de vuestro porvenir. Espero que nadie se haya mareado y esté vomitando por la borda. Alcemos todos las copas y brindemos por nuestros destinos provechosos, aunque sea en tierra firme.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

EL DIA DE LOS INOCENTES

Acabo de ver la fecha del calendario y me he puesto en guardia. Hoy es 28 de Diciembre, Día de los Inocentes, una jornada en la que los crédulos y bienpensados corremos peligro. A poco que nos descuidemos, nos la meten, esto, que nos engañan con bromas e inocentadas más o menos elaboradas. Desde que te peguen un monigote en la espalda, que te da una pila de risa cuando el camarero del bar te lo quita y te lo enseña delante de todo el mundo, hasta putadas casi delictivas. También aparecen noticias falsas en la prensa escrita y los noticiarios de radio y televisión, aunque últimamente escasean pues los periodistas están para pocas bromas al ver que algunos compañeros ocupan corresponsalías en el INEM. Pongamos a continuación algunos ejemplos ilustrativos de lo que discurre el personal para quedarse con la gente. Veamos.

Lo primero que me viene a la cabeza es lo de las barrabasadas domésticas. Se pueden hacer cualquier día del año, pero hoy se multiplican si convives con graciosillos. Entonces, estás todo el rato con la mosca detrás de la oreja. Esta mañana no me he querido duchar, no fuera a haber azafrán dentro de la alcachofa. Mecachis, ahora tendré que esperar hasta que me toque otra vez, vete tú a saber cuándo. El café de hoy estaba malísimo porque no me he atrevido a echarle azúcar por temor a que hubiera sal en el azucarero. Me ha dado un apretón y casi me cago encima porque no quería entrar en el baño sin papel y no lo encontraba. Estaba escondido debajo de la cama de mi hijo Alfonsico, que me parece que se va a quedar sin Reyes. He sacado una cucaracha muerta del interior de uno de mis zapatos y me ha costado un mogollón desatar el nudo que habían hecho a todos mis calcetines, menos mal que rebuscando en el cajón he visto un billete de cincuenta euros. Luego, el tío del bar me ha dicho que era falso. Coño, ya. Hasta he pisado una mierda nada más salir a la calle. Estaba en la entrada de mi edificio camuflada entre unas hojas secas y en mi comunidad no hay perros, ¿de quién es?

En cuanto a las noticias que parecen verdaderas y son engañifas, cada vez es más difícil redactarlas porque con internet es sencillo contrastarlas al instante. Además, no hay ganas como ya he comentado antes. Sin embargo, me parece haber leído en un periódico digital que Urdangarín había decidido donar a la beneficiencia las cantidades defraudadas. No me lo he creído, claro. Tampoco que Cristiano Ronaldo va a fichar por un equipo portugués al darse cuenta de que con el Real Madrid no va ganar ningún título importante. Pero sí que considero verosímil, y más en los tiempos que estamos, que los extraterrestres han aterrizado en España y se han marchado a toda leche, totalmente acojonados. Asimismo, nada me hace dudar sobre la veracidad de otras informaciones como la de que la cola del paro se ve desde la estación espacial internacional y la de que los miembros del Gobierno de Rajoy hacen yoga y meditación zen antes de los Consejos de Ministros a fin de tomar las decisiones relajados y sin dolor.

En conclusión, amigos, que en este día hay fijarse mucho en las cosas que nos digan, las llamadas que nos hagan y las palmadas de fingido afecto que nos den en la espalda. Podemos toparnos con un tipo jaranero y embaucador que se descojone a costa nuestra. Ya sabéis lo que le pasó a Rajoy cuando se quiso sentar en su despacho de La Moncloa: que la pata de la silla estaba quebrada, se cayó de culo y en el suelo, debajo de la mesa, vio escrito en un papelito: INOCENTE, INOCENTE.

lunes, 26 de diciembre de 2011

EL AMIGO INVISIBLE

Este año se ha propuesto que entre los hermanos y cuñados nos hagamos los regalos de Navidad con el Juego del Amigo Invisible. Se trata de efectuar un sorteo en el que saquemos papelitos para determinar quién habrá de adquirir nuestro presente, o colarnos alguno del pasado que no le haya gustado, y a quién deberemos obsequiar nosotros. Así que, no sabremos de dónde viene la baratija comprada en el chino que desenvolvemos con indisimulada contrariedad ni el otro acertará a identificar plenamente, aunque se lo imagine y comience a pensar que le va a devolver la putadica en cuanto pueda, al autor del dispendio. Con sarcasmo. claro. Se ha decidido que la cantidad máxima a gastar sean cincuenta euros. Hala, ¿estamos locos o qué? Con ese pastón me quedo con toda la mercancía de uno de los negros que trapichean en la calle y después invito a los zagales en el Burger. A ver si es que pretenden que vaya a Loewe o a Carolina Herrera. Pues un pijo que se coman. Uno, que es precavido, dijo en voz alta: "Cuidao con el Paquico, que parece que se va a dar un morrón" cuando se iba a discutir el importe mínimo del regalo. Todos se distrajeron y, después, no continuó la conversación porque nos llamaron para comer. Con lo cual, técnicamente puedo invertir sólo cinco euros sin que me critiquen como roñoso. Pero, lo que pasa es que yo no soy así de miserable. Me da dolor de corazón. Voy a gastarme quince euros y que salga el sol por Antequera. He visto una escobilla del water con el escudo del Real Madrid, que es muy práctica y que le va a "encantar" a mi cuñado, que se peina como Cristiano Ronaldo, aunque tiene cuatro pelos en la cabeza. Ayer en el mercadillo una gitana le enseñaba a una chica unas bragas rojas con cremallera delante. Como ésta no se las llevó, la vendedora me las quiso colocar a mí, metafóricamente: "ay, guapetón, compraselas a tu mujer, anda, que te lo vas a pasar muy bien cuando se las ponga. Sólo te tienes que fijar en no pillarle nada cuando subas le cremallera". La verdad es que a mí me pareció una prenda interesante y con muchas posibilidades, aunque algo ordinaria e incluso peligrosa en caso de manipular el cierre a oscuras. Coño, eran perfectas para mi hermana pequeña y el manazas de mi cuñado, que pulsa tres teclas del móvil con el mismo dedo. Las he escondido en el cajón de la lencería de mi mujer. Si las hubiera dejado en otro sitio, no hubiera sabido explicar bien qué hacía allí eso. Bueno, ya he encontrado dos posibles regalos y sigo sin revelar a quién le he caído en suerte. Para despistar aún más, os contaré que esta mañana he puesto los ojos en un libro de autoayuda que se llama "Entendiendo a tu Cónyuge". Le vale a cualquiera, incluso a mi señora, que a veces parece que me habla en japonés. En cuanto a las cosas que podría recibir, no estoy muy seguro de que acierten, ni siquiera que se lo propongan ni que se abstengan de mandarme algún mensajito más o menos velado sobre los cuatro o cinco kilos que me sobran. Como sea un suéter estrecho, unas mallas para correr o el volumen dedicado a la Dieta Dukan, me voy a cabrear un mogollón

Amigos, creo que ha quedado demostrado que el juego del amigo invisible es un absoluto fiasco. He analizado lo que podría ocurrir en el seno familiar. Pues imagináos qué situaciones son susceptibles de originarse en otros ámbitos donde en principio no tiene que haber vínculos afectivos muy intensos. Además, te asaltan una serie de preguntas de difícil respuesta: ¿qué le regalas a la tía buena de la oficina sin que se sienta incómoda ni te delates a ti mismo?, ¿qué le compras al compañero que está a punto de jubilarse o de que lo despidan, una caña de pescar o una novela de mil páginas?, ¿qué haces si te toca tu jefe, te arriesgas a que te descubra regalándole una mierda o infringes la regla del importe máximo?, ¿cómo evitas quedar mal sin que se note con aquellos que te caen como una patada en el cielo de la boca? y, finalmente, ¿por qué hay que ser amigo invisible de tus competidores declarados?. En definitiva, que esto del amigo invisible es un rollo que es preciso evitar a toda costa. A menos que te guste almacenar regalos absurdos o rechazados. Esas idioteces que no te sirven de nada ni vas a usar, oír o leer. Y concluyendo, que más vale un enemigo a la vista que un amigo oculto.

jueves, 22 de diciembre de 2011

LA LOTERIA DE NAVIDAD

La mañana del 22 de Diciembre, como la de todos los días laborables y los festivos, que te despiertan los desalmados y desconsiderados caínes que se llaman hijos tuyos, te levantas de la cama somnoliento y un poco de mal talante, sobre todo ahora que ya no está Zapatero para promoverlo, te vas al baño, te sientas en el water y lanzas cuatro o cinco salvas de honor por España, te aseas, te vistes y sales a la calle. Enseguida te das cuenta que ese día es distinto. Te estás tomando un café rodeado de gente a la que le chispean los ojos. Piensas que parecen contentos porque todavía no los han despedido. Podría ser. Pero no. Sacan de la cartera unos décimos, se los muestran a los demás y hablan en una jerga extraña:
- Yo llevo La Figa (72).
- Coño, pues no tienes pinta de eso.
- Yo he comprado tres: La Muerte (00), La Puncha (05) y El Piojo (62).
- Hostia, menuda suerte.
- Pues mi jefe nos ha repartido participaciones de El Infierno (35) y La Agonía (99) y con mi mujer comparto La Pelea (65), Las Mamellas (88), La Cama (04), El Conejo (73) y la Zanahoria (57).
- Anda que no
Desde el otro extremo de la barra, alguien se dirige a ti en voz alta:
- Oiga, ¿usted no es de aquí?, ¿no sabe que son los motes de las terminaciones de la lotería?
Te callas y miras al frente. Ah, claro, exclamas al ver el calendario, hoy es el día del Sorteo de la Lotería de Navidad. Te vuelves hacia tu derecha y comentas:
- Yo tengo el 11.786
- Lleva usted La Mierda (86), ése sale mucho.
-Sí, no me jodas, cada vez más.
Al poco rato, entras en la oficina y ves que la mayoría de tus compañeros se han puesto auriculares. No están escuchando música, cosa que no se permite hacer durante el trabajo, sino a los Niños de San Ildefonso cantando los números y los premios que van saliendo de los bombos. Dicen que el jefe les ha dejado como algo especial. A lo largo de la mañana, se van informando de la evolución del sorteo:
- Tercer Premio, en Teruel, Soria y Zamora.
- Bien, que allí son muy poquicos y hace un frío que te cagas.
Segundo Premio, en Lleida y Castelldefells
- Coño, tenían que ser los catalanes. Anda que no hay más sitios.
A las once y pico de la mañana se monta en la oficina un gran guirigay. Ya ha salido El Gordo. Ha caído en Murcia (ojalá, Dios lo quiera), Lorca (se lo merecen) y Burgos. Pues, pijo, sí que estaba gordo, intentas hacer el chiste fácil, que se ha desparramado por tres lugares distintos. No tiene gracia, claro, pero tú estás contento hasta que compruebas que no te ha tocado nada. Ni la devolución. Tremenda decepción. Igual que la de todos los años. Similar respuesta a la misma pregunta de siempre de tus colegas:
-Acho, ¿jugamos al Niño?
-Qué pijo, yo no juego más. Que esta vez con las tontunas he "palmao" con 100 Euros.
La Lotería de Navidad, amigos, es un "camelo". Pero no uno de los que salen cargadicos de regalos en la Cabalgata de Reyes. Los cursis y los publicistas de El Corte Inglés dicen que la Navidad es el Tiempo de la Ilusión. Estoy un poco en desacuerdo. Qué coño, no estoy nada de acuerdo. Empieza siempre con un chasco y termina con otro. No hueles ni un mísero eurillo de ninguno de los dos sorteos. Ni Gordo ni Niño. si acaso, el gordo eres tú y los niños, bien, gracias, dando el porculo todo el rato porque no les hemos echado las cien cosas que han pedido. Pues tú les pediste sólo una y ahora haces confeti con los décimos y lo vas a tirar en Nochevieja. O, quizá sea más divertido, lo guardarás y el año que viene se lo lanzarás a los que hacen dos horas de cola en "El Gato Negro" (Calle Trapería de Murcia) y tres días y medio en "Doña Manolita" (Madrid) por pasarse de supersticiosos y porfiados. Dejarás un poco para arrojártelo a ti mismo por encima por los décimos y participaciones que te han colocado en el trabajo, la Cofradía, el bar, el colegio de tus hijos, la frutería y una monja que te asaltó cuando te tomabas una cerveza en una tasca. Has picado como un michirón. Ahora te aguantas y pones buena cara. Que estamos en Navidad.

martes, 20 de diciembre de 2011

LAS CENAS DE ANTIGUOS ALUMNOS

Hola, hoy quería hablar de las cenas de antiguos alumnos. Hace una semana asistí a una y me lo pasé bomba, pero me di cuenta de que no todo es de color de rosa, salvo el abrigo de alguna compañera o los cojines del sillón donde vamos a dormir cuando regresemos borrachos a casa. Razonemos y enumeremos los porqués de esta aseveración tan alejada de la opinión generalizada. Veamos.

Primero, porque no todos los que fueron a un colegio guardan buen recuerdo de él o de sus profesores. Salieron de allí echando pestes por la boca y prometiendo no volver a la escena del crimen ni a palos. Recortaron de la orla la foto de sus docentes y les pusieron tres velas negras. Y si acudieron a un centro religioso, se persignaron por última vez y juraron solemnemente no pisar de nuevo una iglesia, excepto el día de su boda, como si Dios tuviera la culpa de los demonios escolares de cada cual. Así que, a corto o medio plazo se termina pidiendo en El Corte Inglés Champagnat como marca de cava y Santa Teresa de ron.

En segundo lugar, porque todos se convierten en captadores de todos. Se trata de reunir al mayor número posible de compañeros. Este año nos juntaremos más de cien y la vamos a liar parda. Venga, rápido, repartid las listas de las clases y buscad a la gente que aparece en ellas. Por tierra, mar y aire. Llamadlos por teléfono, enviadles e-mails, mandadles una pareja de mormones para que les convenzan, rastread sus nombres con el google. Oye, ¿y qué pasa con los que en aquel tiempo eran capullos o callos malayos? Da igual, se les invita de todas formas. Confiemos en que hayan cambiado para mejor al cumplir los cuarenta o se hayan operado de algo. Ahora asombrarán por su ingenio o simpatía o atraerán furtivas miradas por las tetas que se han puesto. No se admite un no como respuesta. Mira tío, no me apetece nada ir. Pues, tío, tienes que venir sí o sí. Pero, tío, que no se me olvida que fuiste muy cabrón conmigo en el colegio. Tío, ya verás como en la fiesta hacemos las paces y si no te doy dos hostias.

En tercero, porque al llegar al sitio elegido para el reencuentro, no reconoces ni a la mitad de los presentes. No es sólo una cuestión capilar, fisonómica o de sex appeal. Es que en tu vida has hablado con ellos. Pero les sonríes y no te importa que algunos pasen de ti como de la mierda, aunque la vida haya domesticado su chulería o ya no estén tan buenas como antes. No obstante, los abrazos y las palabras que compartes con los que sí recuerdas te emocionan y te hacen arrepentirte de no haberlos tratado más. Sin embargo, es preciso evitar el ridículo etílico que se deriva de ponerse pesadito con chicas que dieron lugar a amores ya extinguidos o que no dieron pie, ni ninguna otra parte de su cuerpo, a una relación afectiva. Los organizadores de la especie de Homenaje a la Memoria Histórica de ribetes académicos y calado lúdico y festivo, nos proponen que nos colguemos unas identificaciones que no nos sirven de nada porque la foto corresponde a nuestra jeta de antaño y porque, y esto es más triste, nos muestra lo perjudicados que estamos. Cuánto mejor sería prescindir de estas tarjetitas y presentarnos a las bravas y sin prevenir a los demás, admitiendo de antemano que hay varias formas de exclamar: "tío, no me jodas que eres tú".

CONFUCIO

CONFUCIO

LAO TSE

LAO TSE

SAN FRANCISCO DE ASIS

SAN FRANCISCO DE ASIS

MAHATMA GANDHI

MAHATMA GANDHI

VICENTE FERRER

VICENTE FERRER